Que trata de España

Lengua 1

Blas de Otero

QUE TRATA DE ESPAÑA

ANTOLOGÍA


 

ESPAÑA

¡España
Patria de piedra y sol y líneas
de lluvia liviana
(orvallo, sirimiri, de Galicia,
Asturias, Vascongadas:
mi imborrable lluvia en cursiva),
desesperada España,
camisa limpia de mi esperanza
y mi palabra viva, estéril,
paridora, rama agraz
y raíz del pueblo:
sola y soterraña
y decisiva
patria!

 

MADRID

Madrid, divinamente
suenas, alegres días
de la confusa adolescencia,
frío cielo lindando con las cimas
del Guadarrama,
mañanas escolares,
rauda huida
al Retiro, risas
de jarroncito de porcelana,
tarde
de toros en la roja plaza vieja,
pues me iría y a ver la verbena
en San Antonio o San Isidro,
ruido de Navidad en las aceras
cerca
de la Plaza Mayor,
rotos recuerdos
de mil novecientos veintisiete,
treinta,
pueblo derramado aquel
de abril, alegre,
puro, heroico Madrid, cuna y sepulcro
de mi revuelta adolescencia.

 

BIOGRAFÍA

Libros reunidos, palabra
de honor,
sílaba
hilada letra a letra,
ritmo
mordido,
nudo
de mis días
sobre la tierra, relámpago
atravesando el corazón de España.

 

LEJOS

Cuánto Bilbao en la memoria. Días
colegiales. Atardeceres grises,
lluviosos. Reprimidas alegrías,
furtivo cine, cacahuey, anises.

Alta terraza, procesión de jueves
santo, e viernes santo, santo, santo.
Por Pagasarri las últimas nieves
y por Archanda helechos hechos llanto

Vieja Bilbao, antigua plaza Nueva,
Barrencalle Barrena, soportales
junto al Nervión: mi villa despiadada.

y beata. (La virgen de la Cueva,
que llueva, llueva, llueva.) Barrizales
del alma niña y tierna y destrozada.

 

POR VENIR

Madre y madrastra mía,
España miserable
y hermosa. Si repaso
con los ojos tu ayer, salta la sangre
fratricida, el desdén
idiota ante la ciencia,
el progreso. Silencio
laderas de la sierra
Aitana,
rumor del Duero rodeándome,
márgenes lentas del Carrión,
bella y doliente patria,
mis años
por ti fueron quemándose, mi incierta
adolescencia, mi grave juventud,
la madurez andante de mis horas,
toda
mi vida o muerte en ti fue derramada
a fin de que tus días
por venir
rasguen la sombra que abatió tu rostro.

 

HERÓICA Y SOMBRÍA

De haber nacido, haber
nacido en otro sitio;
por ejemplo, en Santiago
de Cuba mismo.

De haber nacido, haber
nacido en otra España;
sobre todo
la España de mañana.

De haber nacido, haber
nacido donde estoy;
en la España sombría
y heroica de hoy.

 

ESPAÑAHOGÁNDOSE

Cuando pienso
en el mar es decir
la vida que uno ha vuelto desenvuelto
como
olas
sonoras
y sucedió que abril abrió sus árboles
y yo callejeaba
iba venía
bajo la torre de san Miguel
o más lejos
bajaba
las descarnadas calles de Toledo
pero es el mar
quien me lleva y deslleva en sus manos
el mar desmemoriado
dónde estoy son las márgenes
del Esla los esbeltos álamos
amarillos que menea el aire
no sé oigo las olas
del Orio Guetaria
Elanchove las anchas
olas rabiosas
es decir la vida que uno hace
y deshace
cielos
hundidos días como diamante
una
guitarra en el Perchel de noche
la playa rayada de fusiles
frente a Torrijos y sus compañeros

 

EL MAR SUELTA UN PÁRRAFO SOBRE LA INMENSA MAYORÍA

Yo soy el mar que no sabe leer
el mar amarrado a la tierra revolviéndome
con rabia echando espuma pataleando contra las costas
torturado día y noche sin revelar nunca el secreto
que en su ignorancia creyeron los hombres me fue confiado.
Yo hablo adelantándome a las maravillosas palabras
de los poetas a las mentirosas ondas de los mercaderes
a los estereotipados teletipos mercenarios
yo estoy sordo me río de los falsos redentores yo predico con olas
que imponen pánico a los poderosos
distingo las estrellas a simple vista
ésta no ésta no ésta si.
Yo soy el mar desamarrado recuperando de tiempo en tiempo
la tierra que en el principio me arrebataran.

 

NADANDO Y ESCRIBIENDO EN DIAGONAL

Escribir en España es hablar por no callar
lo que ocurre en la calle, es decir a medias palabras
catedrales enteras de sencillas verdades
olvidadas o calladas y sufridas a fondo,
escribir es sonreír con un puñal hincado en el cuello,
palabras que se abren como verjas enmohecidas
de cementerio, álbumes
de familia española: el niño,
la madre, y el porvenir que te espera
si no cambias las canicas de colores,
las estampinas y los sellos falsos,
y aprendes a escribir torcido
y a caminar derecho hasta el umbral iluminado,
dulces álbumes que algún día te amargarán la vida
si no los guardas en el fondo del mar
donde están las llaves de las desiertas playas amarillas,
yo recuerdo la niñez como un cadáver de niño junto a la orilla,
ahora ya es tarde y temo que las palabras no sirvan
para salvar el pasado por más que braceen incansablemente
hacia otra orilla donde la brisa no derribe los toldos de colores.

 

CAMPO DE AMOR

Si me muero, que sepan que he vivido
luchando por la vida y por la paz.
Apenas he podido con la pluma,
apláudanme el cantar.
Si me muero, será porque he nacido
para pasar el tiempo a los de atrás.
Confío que entre todos dejaremos
al hombre en su lugar.
Si me muero, ya sé que no veré
naranjas de la china, ni el trigal.
He levantado el rastro, esto me basta.
Otros ahecharán.
Si me muero, que no me mueran antes
de abriros el balcón de par en par.
Un niño, acaso un niño, está mirándome
el pecho de cristal.

 

NO TE DUERMAS

Las dos de la mañana.
Canta
un gallo, otro gallo
contesta.
El campo
de mi patria reposa
bajo la media luna.
Oh derramada España,
rota guitarra vieja,
levanta
los párpados
(canta
un gallo) que viene,
llena de vida,
la madrugada.

 

ALEGRÍA

Alegría, parece
que vuelves de la fiesta,
con un clavel de fuego
y la mirada alerta,
árboles inclinados
como personas, ciega
capa de torear
color azul y fresa,
alegría, este otoño
has abierto la puerta
de hierros herrumbrosos,
saltó a la carretera
un perro rojo, el mar
crujió como un a seda,
a lo lejos, los montes
de León espejean
tal una espada azul
movida entre la niebla,
alegría,
paciencia
de la patria que sufre
y la españa que espera.

 

CON UN CUCHILLO BRILLANTE

España,
palabra bárbara, raída
como roca por el agua,
sílabas
con sonido de tabla
seca,
playa
de mi memoria, mina
roja del alma,
cuándo
abrirás la ventana
a la brisa del alba.

 

HACE FRÍO

Hace frío. El pico
más alto
del Guadarrama, llamea
pura
nieve,
patria aterida,
ventana
de cristales rotos
silba
el cierzo, Andalucía
anda descalza
en medio de la opulencia,
irrumpa
justiciero el sol,
fulja
rojo
frente a la frente trágica de España.

 

ATARDECE

Atardece. El cielo
es de lana mojada,
el aire ondea
con desgana, en los campos de españa
caen
las hojas, pasa
una mujer de luto,
lejos, el Guadarrama
nítido
tal una espada, sé
que mañana
hará sol, será de todos
España.

 

DORMIR

Dormir, para olvidar
España.
Morir, para perder
España.
Vivir, para labrar
España.
Luchar, para ganar
España.

 

VÁMONOS AL CAMPO

Señor Don Quijote, divino chalado,
hermano mayor de mis ilusiones,
sosiega el revuelo de tus sinrazones
y, serenamente, siéntate a mi lado.

Señor Don Quijote nos han derribado
y vapuleado como a dos histriones.
A ver, caballero, si te las compones
y das vueltas al dado.

Debajo del cielo de tu idealismo,
la tierra de arada de mi realismo.
Siéntate a mi lado, señor Don Quijote.

Junto al pozo amargo de la soledad,
la fronda de la solidaridad.
Sigue a Sancho Pueblo, señor Don Quijote.

 

LETRA

..y dándole una lanzada
en el aspa, la volvió el viento
con tanta furia…
Quijote, I, 6.

Por más que el aspa le voltee
y españa le derrote
y cornee,
poderoso caballero
es Don Quijote.

Por más que el aire se lo cuente
al viento, y no lo crea
y la aviente,
muy airosa criatura
es Dulcinea.

 

UN LUGAR

Tierra de don Quijote,
tierra roja, cegada
bajo el sol,
hayas
llamando a la desgracia,
yérguete, borra
la linde
que divide y separa
tusw hijos.

 

LA MUERTE DE DON QUIJOTE

«…he menester tu favor y ayuda;
llégate a mí» Quijote, I, 18.

«Cervantes contempla el panorama
de España.

Miré los muros de la patria mía

Ve una tierra escuálida

Cadáver son las que ostentó murallas

que yace estéril en tanto que los hombres
rezan… los viejos soldados vagan
por los caminos;

Salíme al campo, vi que

los campos descansan
mientras los señores vigilan
el arribo que los galeones que deszarpan
de las Indias cargados de oro…

Entré en mi casa

Cervantes contempla su alma.
También él ha sido héroe…

Vencida de la edad sentí mi espada

ha sido un poeta encarcelado…;
ha vivido en la miseria…

Vi que amancillada
De anciana habitación era despojos

Al mirar dentro de sí y al mundo

Que lo que a todos les quitaste sola

que le rodea

Los herederos de tan gran hazaña
Te puedan a ti sola quitar todos

Cervantes ve que España,
y él,
y Don Quijote,

Y no hallé cosa en que poner los ojos

están de vuelta
de una gran cruzada…

Que no fuese recuerdo de la muerte

En esta conjunción
está ya el presagio sombrío
del nacimiento

(Que no fuese recuerdo de la muerte)

del héroe de la Mancha».

Diéronle muerte y cárcel las Españas

«Entonces
era para mí Don Quijote
un libro desconsolador…»

Pero Cervantes
es buen amigo.

Cervantes
contempla, y exclama:
—La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones…
y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede
venir de los hombres.

Cervantes
escribe como los ángeles,
y responde como los hombres:

—Señor, pues ¿qué hemos de hacer nosotros’
—¿Qué? —dijo Don Quijote—. Favorecer y
ayudar a los menesterosos y desvalidos.

«¡Santo cielo,
cuán rápidamente pasan
los años!
Desde
entonces
he aprendido
que es una ingrata locura…,
si para tal lucha
sólo se posee un delgadísimo rocín
y una mohosa armadura».

Entonces,
todos los hombres de la tierra
le rodearon

Rogó don Quijote que le dejasen solo

y

De ayer te habrás de arrepentir mañana

dando una gran voz, dijo:
—Yo tengo juicio ya…
—Yo me siento a punto de muerte

(Diéronle muerte y cárcel las Españas)

…y una de las señales
por donde conjeturaron se moría
fue el haber vuelto con tanta facilidad
de loco a cuerdo.

…Pero Cervantes
es buen amigo

Cervantes
hace decir a Sancho:

Al fin de la batalla,
Y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
Y le dijo: «¡No mueras; te amo tanto!».

—No se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más…

Pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo

«…y apartábalo indignado
cuando le encontraba en mí

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;

camino».

incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar…

 

AVANZADO

Dormir
para olvidar
España, tradicional
desgraciada,
oh tierra ruidosa
en armas y desdicha,
ruedo
de la infortuna,
de pronto
un golpe
en medio del pecho,
tu ciega
sabiduría popular
donde apoyo y remozo mi palabra,
habla
también
Espronceda,
Cabarrús,
Félix de Azara,
Jovellanos,
Cadalso,
Cienfuegos,
despierta
patria mía,
avanzando, cayendo y cayendo.

 

1. TIERRA

Por qué he nacido en esta tierra. Ruego
una disculpa. Algo, en fin, de comer,
de vivir. Es horrible no saber
andar por esta tierra, aire, mar, fuego

incógnitos. Si a un cojo guía un ciego,
¿qué harán sino caer, caer, caer!
Pero yo he visto y he palpado. Ser
o no ser. Cara o cruz. Trágico juego.

Trágico amor, amor hasta las heces,
España, hija de padres conocidos,
desavenidos una, cien, mil veces.

Por qué he nacido en esta tierra. Hundidos
tengo los, ojos. Pero no tropieces,
madre, aun no nos damos por vencidos.

 

y  II. INERME

Aún no nos damos por vencidos. Dicen
que se perdió una guerra. No sé nada
de ayer. Quiero una España mañanada
donde el olvido y el hoy no maniaticen.

Ínclitas guerras paupérrimas, sangre
infecunda. Perdida. (No sé nada,
nada.) Ganada (no sé) nada, nada:
este es el seco eco de la sangre.

Por qué he nacido en esta tierra. Ruego
borren la sangre para siempre. Luego
hablaremos. Yo hablo con la tierra

inerme. Y como soy un pobre obrero
de la palabra, un mínimo minero
de la paz, no sé nada de la guerra.

 

HISTORIAS DE LA RECONQUISTA

Yo sé que puedes. Eres pueblo puro,
materia insobornable de mi canto,
desenquijotizándote un tanto,
sé que puedes. Podrás. Estoy seguro.

¿Quién sino tú aupó desde lo oscuro
un sol bajo el que el orbe abrió su manto,
tanto andaluz universal y cuánto
vasco exiliado y extremeño duro?

Allá historias. Aquí o que hace falta
es conquistar el año diecisiete,
que está más cerca. Tierra firme. Alta

mar de los hombres —bravas, hondas olas
de Cuba—, bate, vuélcate, acomete
contra las hoscas costas españolas.

 

JUVENTUD IMBATIDA

Fuiste pasando pájaro de colores
álamo alzado al borde de una trinchera
atravesaste la patria en horribles camiones
erizados de armas
alcañiz morella
nules guadalajara
así sucedió —y un día sonó la paz
como campana funeral
y se cegaron las fuentes se enrareció
el aire y fuieste pasando pájaro gris
herido bajo el ala
derivaste hasta el barranco de una mina
enalteciste la lucha
en plena noche
por una patria
de alegría de acero y belleza.

 

ADVERTENCIA A ESPAÑA (CORAL)

No estoy solo. Salut au monde! Millones
y millones están conmigo, estoy
aquí, con cada uno y todos: soy
muchísimos, son mar a borbotones.

Tú, tú y tú me dáis mi yo, varones
y hembras de mi ayer y de mi hoy.
¡Hijo, como estás viejo…! Ten os doy
perenne juventud, hecha jirones.

No estoy solo, mi pobre patria sola,
asida a un clavo ardiente. Estás conmigo,
mira qué inmensa mar nos acompaña.

¡Ay mísera de ti!, ¿ay española
ola lejana! ¡Sálvame contigo,
somos millones para una España!

 

OIGO, PATRIA…

Patria lejana, dónde
tus torres de poniente,
las ramas de los olmos
altos, grandilocuentes,
tus pardos altozanos
que el viento azul envuelve,
las hojas de tus chopos
sortijeando verdes,
tus ciudades decrépitas
(como en sentencia breve
dijo Antonio Machado),
tus tristes, lentos trenes
que vienen y no van
a parte alguna, dónde
la rosa de tus nieves
bellas, el encarnado
cruel de tus claveles,
el rostro de tus hombres
que hablan como les vienen
las palabras, oh patria
muda, oh silenciosa
meseta donde siempre
enterraré mis ojos
por lejos que te sueñe.

 

TORNO…

Torno
los ojos a mi patria.
Meseta de Castilla
la Vieja, hermosa Málaga,
Córdoba doblando la
cintura, mi Vizcaya
de robles y nogales,
pinos y añosas hayas,
clara Cataluña, puro
Leon, lenta Granada,
Segovia de oro viejo,
Jaén ajazminada,
Moncayo azul, altivos
Gredos y Guadarrama,
blanca Vinaroz,
Extremadura grávida,
patria de pueblo y pan
partido injustamente.

 

FOLÍA POPULAR

En una aldea de Asturias
oí una voz por el aire:

Aquel paxarillo
que vuela, madre,
ayer le vi preso

(Se ha parado el aire.)

y hoy trepa el aire;
por penas que tenga,
no muera nadie;

(Me quedé mirando
las nieblas del valle…)

yo le vi entre rejas
de estrecha cárcel
aquel paxarillo,

(Se ha movido el aire.)

y hoy trepa el aire.

 

EL MAR

El mar
alrededor de España,
verde
Cantábrico,
azul Mediterráneo,
mar gitana de Cádiz,
olas lindando
con la desdicha,
mi verso
se queja al duro son
del remo y de la cadena,
mar niña
de la Concha,
amarga mar de Málaga,
borrad
los años fratricidas,
unid
en una sola ola
las soledades de los españoles.

 

CANTO AL CANTÁBRICO

Canto el Cantábrico
una tarde cualquiera
del año
1960.
Cielo de Zarauz azul y blanco,
hundido hacia Guetaria en vaga niebla
Pasajes de San Juan, silo de barcos
pesqueros,
brisa sesgada de la Magdalena,
luz de verano
cementerio marino en la Galea,
latido de los faros
en Castro Urdiales y Santurce y Ciérvana
airado mar de los acantilados
mordidos por la galerna,
niño descalzo
en la Concha, infancia pensativa
frente al hosco rumor de las mareas,
adolecer temprano
en la torcida calle marinera
herida de geranios
riberas
febriles del Nervión, Sestao, Erandio,

aquella morena, madre,
que vive junto a la Peña,
días hundidos, viejo calendario
llamando a la puerta
esta tarde, golpeando
con las olas y el viento del Cantábrico.

 

OROZCO

Heuskara, ialgi adi canpora! Heuskara,
habil mundu guzira!
Etxepare’k

EL valle
se tendía al pie del Gorbea,
daba la vuelta alrededor
de Santa Marina,
ascendía
hacia Barambio, doblaba
hasta la línea del ferrocarril
en Llodio,
valle delineado por la lluvia
incesante, liviana,
dando molde, en el lodo,
a las lentas ruedas de las carretas
tiradas por rojos bueyes,
tras la blusa negra o rayada
de aldeano con boina,
pequeña patria mía,
cielo de nata
sobre los verdes helechos,
la hirsuta zarzamora,
el grave roble, los castaños
de fruncida sombra,
las rápidas laderas de pinares.
He aquí el puente
junto a la plaza del Ayuntamiento;
piedras del río
que mis pies treceañeros
traspusieron, frontón
en que tendí, diariamente, los músculos
de muchacho,
aires de mis campos
y son de tamboril,
atardeceres
en las tradicionales romerías
de Ibarra, Murueta,
Luyando, mediodía
en el huerto
de la abuela,
luz de agosto irisando los cerezos,
pintando los manzanos, puliendo
el fresco peral,
patria mía pequeña,
escribo junto al Kremlin,
retengo las lagrimas y, por todo
lo que he sufrido y vivido,
soy feliz.

 

PATRIA

Patria,
perdida,
recobrada
a golpes de silencio,
plaza
de la estación en Córdoba,
blanco muro
de Aldea del rey,
todo
perdido
en la lucha,
día a día
recobrado
a golpe de palabras.

 

PALABRAS VIVAS Y DE REPENTE

ME gustan las palabras de la gente.
Parece que se tocan, que se palpan.
Los libros, no; las páginas se mueven
como fantasmas.

Pero mi gente dice cosas formidables,
que hacen temblar a la gramática.
¡Cuánto del cortar la frase,
cuánta de la voz bordada!

Da vergüenza encender una cerilla,
quiero decir un verso en una página,
ante estos hombres de anchas silabas,
que almuerzan con pedazos de palabras.

Recuerdo que, una tarde,
en la estación de Almadén, una anciana
sentenció, despacio: «—Sí, sí; pero el cielo y el infierno
está aquí.» Y lo clavo
con esa n que faltaba.

 

HABLAMOS DE LAS COSAS DE ESTE MUNDO

Hablamos de las cosas de este mundo.
Escribo
con viento y tierra y agua y fuego.
(Escribo
hablando, escucheando, caminando.)
Es tan sencillo
ir por el campo, venir por la orilla
del Arlanza, cruzar la plaza
como quien no hace nada
más que mirar al cielo,
lo más hermoso
son los hombres que parlan a la puerta
de la taberna, sus solemnes manos
que subrayan sus sílabas de tierra.
Ya sabes
lo que hay que hacer en este mundo: andar,
como un arado, andar entre la tierra.

 

YO NO DIGO QUE SEA LA MEJOR DEL PUERTO

María del Coro Fernández Camino,
nacida en Jaén,
destrozada en Huelva,
bonita en Madrid
y mujer a la deriva en Gijón,
ave maría purísima
buscando el amor y la libertad,
en Jaén,
tres pesetas doce horas
acumbrando las olivas,
para quién,
y cuando salió de Huelva
volvió la cara y maldijo
la tierra que la pariera.

 

NOCHE EN CASTILLA

Noche en Castilla,
los árboles
bambolean
las frondas
una guitarra blanca
rueda sobre la torre
de Salas de los Infantes,
morada de grandeza,
pueblo de claridad y de hermosura.

 

DELANTE DE LOS OJOS

Puente de piedra, en Zamora,
sobre las aguas del Duero.

Puente para labriegos, carros,
mulas con campanillas, niños
brunos.

Vieja piedra cansada
de ver bajo tus arcos
pasar el tiempo.

Junto a la orilla, baten
las aceñas, España
de rotos sueños.

Cuando el poniente pone
sutil el aire y rojo
el cielo,

el puente se dibuja
tersamente, y se oye
gemir el Duero.

 

TIERRA DE CAMPOS

Tierra
de Campos, parda
tierra de tristes
campos.
Agosto, los caminos
llamean, alto azul
y cuatro, cinco nubes
blancas.
Nocturno, trema un tren,
rielan los rieles
reflejando los anchos
astros.
Frío de amanecida,
cuchillo fino
del alba.
Tierra
de Campos, pura
tierra de tristes
campos.

 

CUANDO LOS TRIGOS ENCAÑAN

Primavera en Castilla.

Flores azules, azulejos,
amapolas,
tomillo, espliego, salvia.

La cigüeña dormita
en lo alto de la torre.

Entre los leves álamos
pasa, sereno, el Duero.

Primavera en Castilla.
Salvia, tomillo, espliego.

 

CANCIÓN CINCO

Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.

No por el puente de hierro,
el de piedra es el que amaba.

A ratos miraba al cielo,
a ratos miraba al agua.

Por los puentes de Zamora,
lenta y sola, iba mi alma.

 

TOLEDO

Toledo
dibujada en el aire,
corona
dorada
del Tajo,
taller
de la muerte
tela
verde la Asunción
sombría
Bajada del Pozo Amargo,
brille
tu cielo
morado,
pase
suavemente la brisa
rozando
tu silo de siglos.

 

LEÓN

León
luna contra el reloj
de la cárcel.

Granada
luz difusa
en los balcones.

Bilbao
mina roja de hierro
en la Peña.

Soria
ondulada hacia el río
Duero.

 

COLOROLOR

Otoño de cobre
frondas de la Moncloa
pájaro Amarillo
de Olmedo
cadena destrozada
del Tajo
octubre vacilante
en las márgenes del Ebro
Miranda huele a pan
Alicante a Puerto
Madrid a cielo azul
Zamora a plaza pura
otoño
de España
uncido
como un buey rojo a mi palabra.

 

ZAMORA

Zamora era de oro,
Ávila de plata.
Contra el azul del cielo
torres se dibujaban.
Románicos mosaicos,
ágiles espadañas.
Zamora de oro,
Ávila de plata.

 

CANCIÓN DIECISIETE

Galicia, luna dormida.
Valencia, luna despierta.

Luna con las manos juntas.
Luna de brazos abiertos.
Galicia cierra los ojos.
Valencia los lleva abiertos.

Vagas nieblas del Atlántico.
Azul del Mediterráneo.

 

RUANDO

Tardes de Barcelona
ruando por el barrio
de San Antonio.

Portales, librerías
de viejo, biblioteca
de la calle del Carmen,
lluvia de junio, horrible
bochorno, cruza un niño
con los brazos caídos.

Tardes
de Barcelona, lenta-
mente ruando.

 

CANCIÓN NUEVE

Azul de madrugada
en el puerto de Málaga.

El aire ríe, el aire
igual que una muchacha;
junto al Perchel, sonrisas
y miseria y desgracias.

En el puerto de Málaga

 

DIEGO VELÁZQUEZ

Enséñame a escribir la verdad,
pintor de la verdad.

Ponme la luz de España entre renglones,
la impalpable luz que tiembla
en tus telas.

Dirígeme los ojos hacia abajo:
gente humillada y despreciada
de reyes, conde-duques e inocencios.

Que mi palabra golpee
con el martillo de la realidad.

Y, línea a línea, hile
el ritmo de los días venturosos
de mi patria.

 

IN MEMORIAM

Cortando por la plaza de la Audiencia, bajaba
al Duero. El día era de oro y brisa lenta.
Todo te recordaba. Antonio Machado (andaba
yo igual que tú, de forma un poco vacilenta).

Álamos del amor. La tarde replegaba
sus alas. Una nube, serena, soñolienta,
por el azul distante morosamente erraba.
Era la hora en que el día, más que fingir inventa.

¿Dónde tus pasos graves, tu precisa palabra
de hombre bueno? En lo alto del ondulado alcor,
apuntaba la luna con el dedo. Hacia oriente,

tierras, montes y mar que esperamos que abra
sus puertas.
Hacia el Duero caminé con dolor.
Regresé acompañado de una gran sombra ausente.

 

OTOÑO

Tierra
roída por la guerra,
triste España sin ventura,
te contemplo
una mañana de octubre,
el cielo
es de acero oxidado, el primer frío
guillotina las hojas amarillas,
patria
de mi vivir errante,
rojas colinas
de Ciudad Real,
fina niebla de Vigo,
puente sobre el Ter, olivos alineados
junto al azul de Tarragona,
tierra
arada arduamente,
todos te deben llorar,
nosotros
abrimos los brazos a la vida,
sabemos
que otro otoño vendrá, dorado y grávido,
ávidamente halando hacia la luz.

 

CANCIÓN VEINTE

Última hoja del otoño
pensamiento de España.

¿Tierra tan vieja que
no ha lugar a la esperanza?

Última hoja color
de cobre, oxidada.

Tierra de rabia, roja,
semilla de la esperanza.

Mediodía del mundo.
Cielo azul de España.

 

ESPEJO DE ESPAÑA

Ávila.
Toledo.
Lágrimas
De piedra, ardiendo
en la cara
del cielo.
Alba
de Tormes. Cierro
los ojos. Pasa un agua en silencio.
Lenta, ancha
como el tiempo.
El Toboso. Criptana.
Veo
una mancha
lejos.
Lanza
Y un rocín, en sueños,
avanzan.
Oh espejo
De España.
Yermo
yelmo. Bajada
Del Pozo Amargo
.
Cierro
los labios
de la patria.

Pido la paz y la palabra

 

Que trata de España (Blas de Otero)
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