Puerto Chico

puertochico1

PUERTO CHICO

Gerardo Diego: Mi santander, mi cuna, mi palabra


Imágenes: Puerto Chico de Santander (foto jjferia)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

bahia5
Marisma de la bahía de Santader con la ciudad al fondo (foto jjferia).

PUERTO CHICO

Invierno

A Antonio Quirós

Corazón del mar cántabro, que humilla,
remansa en ti su sangre tumultuosa,
cuadratura del rumbo y de la rosa,
sábana y almohada de la quilla;

toda estela de sal en ti se ovilla
a soñar, a dormir en paz dichosa,
y yo también, cuando el monzón me acosa,
repaso en ti mis rutas milla a milla;

y las bordadas, látigos, meandros,
y el orzar de mis líricos balandros
que patroné, gloriosos de velamen.

Y hoy es la noche y bajamar. Escampa
el chaparrón. Qué olor el de la rampa.
Aguas con alma besan, huyen, lamen.

Gerardo Diego: Mi Santander, mi cuna, mi palabra

puertochico3
Puerto Chico (foto jjferia)

PUERTO CHICO

Verano

A Evaristo Lavín del Noval

Míralas ya: sus bisectrices proas
—flotilla de traineras paralelas—
no cortan, cabecean. Duermevelas
de caza verdiazul, sardas y anchoas.

Enfrente tus balandros, tus canoas
—chorros de oro, aguarrás, plata de estelas—.
Y oyendo el palpitar de tantas velas,
tus atlánticos sueños abarloas.

Tú, patrón en tu yate de regata,
tú, capitán, grumete de fragata
y la galga escorada que ya vira

por la baliza. Puerto Chico. Barcos
al socaire de piedra de los arcos.
Tu Puerto Chico, tu ventura. ¡Mira!

puertochico2
Puerto Chico: Muelle y Sede del Real Club Marítimo.

PUERTO CHICO

Sostenidas por olas zozobrantes
van llegando las naves
el vigía ha gritado Puerto Chico
Las naves se desnudan
para entrar en el nido

Aquella tan hundida
trae un lastre de millas
y devana unas brazas
para anclar en la rada

Los pescadores
que han jurado los remos
los levantan al cielo

Y como rayos bajan las gaviotas
a posarse en la guindola

Gerardo Diego (1896-1987): Mi Santander, mi cuna, mi palabra

LEER MÁS…
Puerto Chico
Ver album “Puerto Chico” en Flickr

Desde los balcones de mi casa de vería una vista admirable: la terminación del muelle y la gran explanada de Puerto Chico; se veían entrar y salir los barcos y el ruido de las sirenas llegaba claro y quejumbroso, como si lo tuviera uno al lado. Se veía la enorme animación de Puerto Chico; las mujeres, con las piernas desnudas, abrumadas por el enorme peso de los capachos llenos de plateadas sardinas, por cuyas rendijas iba escurriendo todavía agua y escamas que se les pegaban en el pelo; otras iban cargadas con bonitos azulados y con reflejos metálicos, con las agallas todavía chorreando sangre, enormes y panzudos. Luego cruzaban marineros con trajes pintorescos, las boinas, sus vestiduras de hule y sus enormes botas con suela de madera, que metían mucho ruido en el empedrado, llevando a cuestas las redes llenas de plomos, corchos y los remos de las traineras.

Al mediodía veía, desde la ventana de casa, en el mar, grandes explanadas de arena, donde estaban las barcas tumbadas con las velas puestas a secar al sol, que arrancaba miles de puntos al agua, tan brillantes, que cegaban la vista; hombres y mujeres, con los pantalones y las faldas arremangados, cogían vericuetos y demás mariscos; cuando subía la marea se daban mucha prisa en entrar a sus botes; éstos empezaban a cabecear, y al poco tiempo estaban a flote.

José Gutiérrez Solana: Santander (La España Negra)

Gutierrez Solana: Puerto Chico

Inicio

Anuncios

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s