El Doncel de Sigüenza

siguenza7

TIERRAS DE CASTILLA

NOTAS DE ANDAR Y VER

José Ortega y Gasset: “El Espectador”


Imágenes (foto jjferia):

El Doncel de Sigüenza, su ciudad y catedral

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

siguenza6
Sepulcro con la estatua semiyacente de alabastro del Doncel de Sigüenza (foto jjferia).

El Doncel de Sigüenza es una hermosísima escultura funeraria, insólita por su posición de absorto lector (el libro abierto por el medio simboliza que la muerte sorprendió al lector en el medio del camino de su vida). Y así la leyenda que aparece grabada en ella reza: «Aquí yace Martín Vasques de Arze Cauallero de la Orden de Santiago que mataron los moros socorriendo el muy ilustre señor Duque del Infantado su señor a cierta gente de Jahén a la Acequia Gorda en la vega de Granada cobró en la hora su cuerpo Fernando de Arze su padre y sepultólo en esta su capilla año MCCCCLXXXVI. Este año se tomaron la ciudad de Lora, las villas de Illora, Moclín y Montefrío por cercos en que padre e hijo se hallaron». Recordemos los versos de Ramón de GarciasolAl Doncel de Sigüenza.

Martín Vázquez de Arce, fronterizo
en vida y muerte, dulce compañero
de la espada y el libro, colmenero
en la ladera eterna, ¿qué se hizo
de tanta apresurada criatura
que se molturó en tiempo dando olvido?
Martín Vázquez de Arce, ¿qué has sabido
leer en piedra un día, que aún te dura
el pasmo por la frente pensativa?
¿Estás oyendo dentro aquella idea
o atento hacia el Henares te me alejas
dejándome más sólo? El aire aviva
un silencio de frente que se orea
al vuelo matinal de las abejas.

siguenza5
Capilla de Santa Catalina de la catedral con del sepulcro del Doncel de Sigüenza, en primer término el mausoleo de sus padres (foto jjferia).

TIERRAS DE CASTILLA

NOTAS DE ANDAR Y VER

II

Sigüenza fue bastante tiempo lugar fronterizo, avanzada en tierra de musulmanes. Por eso, como en Ávila, tuvo la catedral que ser a la vez castillo; sus dos torres cuadradas, anchas, recias, brunas, avanzan hacia el firmamento, pero sin huir de la tierra, como acontece con las góticas. No se sabe qué preocupaba más a sus constructores: si ganar el cielo o no perder la tierra. Esta indecisión a que me invita el par de torres bárbaras que ahora veo coronar el municipio seguntino es muy de mi sabor. La catedral de Sigüenza, toda oliveña y rosa a la hora de amanecer, parece sobre la tierra quebrada, tormentosa, un bajel secular que llega bogando hacia mí, trayéndome esta sugestión castiza en el viril de su tabernáculo…

siguenza4
Rosetón y torres almenadas de la Catedral (foto jjferia)

III

Mas al pensar todo esto y descolgar con la vista de las anchas torres este jirón ideológico, recuerdo que dentro de la iglesia, en un rincón de la nave occidental, hay una capilla y en ella una estatua de las más bellas de España. Me refiero al enterramiento de don Martín Vázquez de Arce.

Es un guerrero joven, lampiño, tendido a la larga sobre uno de sus costados. El busto se incorpora un poco apoyando un codo en un haz de leña; en las manos tiene un libro abierto; a los pies un can y un paje; en los labios una sonrisa volátil. Cierto cartelón fijado encima de la figura hace breve historia del personaje.

Era un caballero santiaguista, que mataron los moros cuando socorría a unos hombres de Jaén, con el ilustre duque del Infantado, su señor, a orillas de la acequia gorda, en la vega de Granada.

Nadie sabe quien es el autor de la escultura. Por un destino muy significativo, casi todo lo grande es anónimo. De todas suertes, el escultor ha esculpido aquí una de esas antítesis. Este mozo es guerrero de oficio: lleva cota de malla y piezas de arnés cubren su pecho y sus piernas. No obstante, el cuerpo revela un temperamento débil, nervioso. Las mejillas descarnadas y las pupilas intensamente recogidas declaran sus hábitos intelectuales. Este hombre parece más de pluma que de espada. Y, sin embargo, combatió en Loja, en Mora, en Montefrío bravamente. La historia nos garantiza su coraje varonil. La escultura ha conservado su sonrisa dialéctica. ¿Será posible? ¿Ha habido alguien que haya unido el coraje a la dialéctica?

José Ortega y Gasset (1883-1955): El espectador

LEER MÁS
siguenza7
Escultura de alabastro en posición semiyacente del sepulcro del Doncel de Sigüenza (foto jjferia)

Ver Álbum (flickr):
Sigüenza//embedr.flickr.com/assets/client-code.js


Pinterest_logo

wikiloc

Inicio

Anuncios

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s