Cerco de Numancia

Numancia1
  • TEXTO: Cuarta jornada, parlamento final de la Fama (Miguel de Cervantes: El cerco de Numancia).
  • IMÁGENES: Ruinas de Numancia: Vivienda celtíbera, casa romana, obelisco y muralla; Cerro de la Muela de Garray, Soria (foto jjferia).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Numancia resistió a los mejores generales romanos entre 153 a 133 a.C., hasta que Publio Cornelio Escipión cercó la ciudad que cayó después de trece meses de asedio, cuando los numantinos ya sin víveres deciden incendiar la ciudad antes que rendirse. Miguel de Cervantes recreó esta gesta en su obra dramática «El Cerco de Numancia»: El último numantino que queda con vida, un muchacho que guarda celosamente la llave de la ciudad, decide morir arrojándose desde un torreón para no entregarla al romano, usurpándole así el honor de la victoria. Al final de la obra, aparece un personaje simbólico, FAMA, que entona esta loa en honor de la heroica ciudad celtibérica.

Numancia2

EL CERCO DE NUMANCIA (fin de la tragedia)
Suena una trompeta y sale la FAMA:

Vaya mi clara voz de gente en gente,
y en dulce y suave son, con tal sonido
llene las almas de un deseo ardiente
de eternizar un hecho tan subido.
Alzad, romanos, la inclinada frente;
llevad de aquí este cuerpo, que ha podido,
en tan pequeña edad, arrebataros
el triunfo que pudiera tanto honraros;
que yo, que soy la Fama pregonera,
tendré cuidado, en cuanto el alto cielo
moviere el paso en la subida esfera,
dando fuerza y vigor al bajo suelo,
de publicar con lengua verdadera,
con justo intento y presuroso vuelo,
el valor de Numancia único y solo,
de Batria a Tile, del uno al otro polo.
Indicio ha dado esta no vista hazaña
del valor que los siglos venideros
tendrán los hijos de la fuerte España,
hijos de tales padres herederos.
No de la muerte la feroz guadaña,
ni los cursos de tiempos tan ligeros
harán que de Numancia yo no cante
el fuerte brazo y ánimo constante.
Hallo sólo en Numancia todo cuanto
debe con justo título cantarse,
y lo que puede dar materia al canto
para poder mil siglos ocuparse,
la fuerza no vencida, el valor tanto,
digno de en prosa y verso celebrarse;
mas, pues desto se encarga la memoria,
demos feliz remate a nuestra historia.

Miguel de Cervantes Saavedra(1547-1616): El cerco de Numancia

LEER MÁS

wikiloc

Inicio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s