Plaza de Budía

Plaza Mayor,  Ayuntamiento con pórtico y galería alta en columnas, que al viajero Cela le recuerda la de un pueblo moro.
  • TEXTO: Del Tajo al arroyo de la Soledad; fragmento (Camilo José Cela: Viaje a La Alcarria).
  • IMÁGENES: Plaza de Budía, ayuntamiento, fuente, iglesia parroquial y placa conmemorativa del paso de C.J. Cela por el pueblo (foto jjferia).

DEL TAJO AL ARROYO DE LA SOLEDAD
Fragmento: Budía

El viajero sale a la calle con Martín y recorre el pueblo. La plaza parece la de un pueblo moro; la fachada del ayuntamiento está enjalbegada y tiene una galería con unos arcos graciosos en la parte alta. Entran en la plaza ocho o diez mulas trotando, sin aparejo alguno, conducidas por un mozo de blusa negra y larga tralla; beben, durante largo rato, en el pilón y después se revuelcan sobre el polvo, con las cuatro patas al aire. Un hombre viejo está sentado al sol, bajo los soportales.
Budia es un pueblo grande, con casas antiguas, con un pasado probablemente esplendoroso. Las calles tienen nombres nobles, sonoros —calle Real, calle de Boteros, calle de la Estepa, calle del Hastial, calle del Bronce, de la Lechuga, del Hospital—, y en ellas los viejos palacios moribundos arrastran con cierta dignidad sus piedras de escudo, sus macizos portalones, sus inmensas, tristes ventanas cerradas.
El viajero se acerca a casa del médico, a hacerle una visita. El médico vive en la plaza, en una casa de dos plantas, limpia, ordenada, con buenos muebles, con grabados franceses por las paredes. El médico de Budia es el padre de un amigo del viajero. En el vestíbulo de la casa hay un piano. Una criada de luto, joven aún, le abre la puerta.
—Voy a llamar al señor; él se alegrará de que le traiga noticias del señorito Alfredo.
El médico no se hace esperar. Se llama don Severino y es un viejo simpático, hablador, jovial; lleva al viajero adentro y le convida a galletas y a jerez; galletas, una lata honda, eterna; jerez, una botella.
—Si se acaba, ya pediremos más.El médico y el viajero hablan del pueblo. El médico tiene publicado un libro que se titula: Datos para el estudio médico-topográfico de la villa de Budia, por Don Severino Domínguez Alonso, médico titular de la misma. El libro está impreso en Guadalajara, en 1907, en el Establecimiento Tipográfico de Antero Concha, plaza de San Esteban (Correos), número 2.

El viajero hojea el libro y en él se entera que Budia está acostada sobre el cerro de Cuesta Cabeza y que los dos montes llamados de Propios se utilizan para pastos y leña. Budia es pueblo con mucha agua, aunque no tanta como Cifuentes. El agua de la fuente de la Tobilla se usa para combatir las afecciones del estómago; para beber, la de la fuente Nueva, y la del arroyo de la Soledad para cocer las legumbres. La del Cuerno, aunque es la mejor, se emplea para regar los sembrados porque es de difícil canalización, costaría mucho dinero.

Don Severino ofrece buen tabaco habano al viajero.
—El estómago es el barómetro del orden.
—Claro.
—Antes, los jornaleros salían una vez al año y volvían bien nutridos y con cien pesetas cada uno. Entonces —añade don Severino con el gesto añorante— comían como ingleses.
El viajero está encantado; el jerez, las galletas y el tabaco le han sentado muy bien.
—Aquí los indígenas toman el aguardiente en ayunas; dicen que es bueno para matar las lombrices.
Por la abierta ventana del comedor se cuela un gato negro, grande, de pelo reluciente.
—El café lo suelen usar como medicamento.
El viajero, sentado a la mesa de don Severino, se hubiera estado toda la vida.
—Por aquí hay más de setecientas especies aromáticas diferentes; esa es quizá la causa de la calidad de la miel.
—Claro…
Al viajero le invade un sopor peligroso. En la mecedora del médico de Budia se está demasiado bien. Hacia el mediodía sale de nuevo a la calle, con ánimo de echarse al campo en seguida. El sol cae de plano sobre la plaza; no se ve más que alguna sombra pequeña debajo de los aleros de los tejados. Una vieja hace punto al sol, sentada en una silla baja, mientras un chiquillo muy pequeño juega con la tierra, a su lado.

Camilo José Cela  (1916-2002): Viaje a La Alcarria (Capítulo VII)

Viaje a La Alcarria
Leer más

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Mapa de la ruta

Pinterest_logo

wikiloc

Inicio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s